Dime cuánto duermes…
dos el caballo;
tres horas duerme el santo;
cuatro el que no lo es tanto;
cinco el peregrino;
seis el teatino;
siete el estudiante;
ocho el caminante;
nueve el caballero;
diez el majadero;
once el muchacho;
doce el borracho;
trece el que crece;
y catorce… a nadie se conoce.
.
Anacronismos aparte, esta es otra de esas historias que pertenecen al acervo familiar.

24 Marzo, 2008 at 3:27 pm
¡Me encantó!
24 Marzo, 2008 at 8:32 pm
Pues ando entre teatino y estudiante,… a mis años.
25 Marzo, 2008 at 2:16 pm
Ya me he ordenado con los clérigos, como al parecer me corresponde. Aunque quisiera ser caminante.